Los científicos han encontrado un análogo cuántico del efecto Mpemba: el desorden intenso se calma más rápido que el suave. La clave está en los subespacios protegidos que no son destruidos por el entorno. Cuanto más grande es el sistema, más rápida es la relajación. El descubrimiento abre el camino
arXiv:2512.13509 · 2025-12-15