
Requiere un agujero negro en rotación (de Kerr) con una ergosfera, la región entre el horizonte de sucesos y el límite estático, donde ningún cuerpo puede permanecer en reposo y está obligado a girar en el sentido de rotación del agujero. La energía se extrae de la ergosfera mediante trayectorias «negativas»: la partícula que cae se lleva momento angular contrario a la rotación, disminuyendo la energía del agujero. En la naturaleza, puede alimentar los potentísimos chorros de los centros galácticos.