La fibra óptica común, como la de los cables de internet, fue enseñada a «pensar». Al pasar luz, reconoce por sí misma dígitos manuscritos casi sin errores. En el futuro, estos esquemas luminosos podrán funcionar directamente en las líneas de comunicación, realizando cálculos sin voluminosos procesadores.
🎯 La fibra de telecomunicaciones común que yace en el fondo del océano para internet puede convertirse en una computadora entrenable simplemente haciendo pasar luz codificada de forma inteligente. Y para olvidar todo lo aprendido, basta un solo destello brillante: la fibra está lista para empezar de cero.