Dos diminutas 'fronteras' magnéticas dentro de una trampa de espejos comienzan a temblar al unísono: se han vuelto cuánticamente una sola. Sorprendentemente, esta conexión sobrevive a temperaturas más altas de lo habitual. Quizá en el futuro se construirán computadoras cuánticas ultraseguras basadas en estas paredes.
🎯 El entrelazamiento cuántico normalmente teme al calor más que un muñeco de nieve al sol de verano. Pero estas paredes soportan temperaturas de hasta 0,01 grados sobre el cero absoluto. Para ponerlo en perspectiva: un experimento típico requeriría un frío cien veces más extremo.
🎬 Como sacado de la ciencia ficción: las partículas entrelazadas para la comunicación interestelar instantánea encuentran un prototipo real.