El descubrimiento de miles de exoplanetas y el desarrollo de métodos para analizar atmósferas ha intensificado la búsqueda de mundos habitables, pero muchos candidatos se consideran inadecuados debido a las altas temperaturas que impiden la existencia de agua líquida. Este estudio demuestra que en dichos planetas, la vida podría utilizar líquidos iónicos — sales con una presión de vapor extremadamente baja, capaces de existir en planetas cálidos con atmósferas tenues. Los experimentos de laboratorio demuestran la formación de líquidos iónicos a partir de la interacción entre ácido sulfúrico (de origen volcánico) y compuestos orgánicos nitrogenados, comúnmente encontrados en cuerpos planetarios. Las condiciones necesarias: una superficie deshidratada, la presencia breve de ácido sulfúrico líquido para disolver la materia orgánica y la posterior evaporación del exceso de líquido, lo que corresponde a un rango desde ~300 K a 10^-7 atm hasta 350–470 K a 0,01 atm. La presión de vapor insignificante permite que las gotas y los charcos de líquidos iónicos persistan sin necesidad de grandes reservorios; a temperatura ambiente, posiblemente incluso en planetas con una capa atmosférica insignificante, siempre que haya protección contra la radiación cósmica.
En una sartén al rojo vivo, el agua chisporrotea y se evapora al instante, mientras una pasta salada y espesa queda como un charco. Ese mismo tipo de líquido resistente —la sal fundida— podría ser la base de la vida en planetas calientes, donde el agua se evaporó hace mucho. Estos líquidos iónicos no se secan con el calor de hasta 200°C y pueden durar siglos.
En el laboratorio, esta «sal líquida» se obtuvo a partir de ácido sulfúrico (emisiones volcánicas) y barro orgánico a base de carbono. Se calentó la mezcla, el ácido disolvió la materia orgánica y tras la evaporación quedó un líquido espeso y estable. El proceso funciona ya a 27°C, la temperatura de un día caluroso.
Este medio disuelve enzimas y acelera las reacciones bioquímicas. Así que la vida podría esconderse no solo en mundos acuosos, sino también en planetas secos y calientes, donde en los cráteres bulle la química de los líquidos iónicos.
🎯 La sal líquida para bioquímica se puede preparar en pocos días con ácido volcánico y barro carbonoso, ingredientes comunes en muchos planetas.