Parecería que un agujero negro es un abismo sin fondo. ¿Pero qué pasa si se asemeja a un espejo perfecto que refleja todo de vuelta? Esos «espejos negros» cambian la música de las ondas gravitacionales: las estrellas que caen hacia ellos suenan distinto. La diferencia en el ritmo de acercamiento revelará quién es quién cuando los nuevos detectores estén en funcionamiento.
🎯 La temperatura de Hawking para un agujero negro con la masa del Sol es de solo 60 nanokelvin, miles de millones de veces más fría que la radiación cósmica de fondo.