Dos agujeros negros se fusionan, cada uno con una masa y rotación que no deberían existir. Nuevas simulaciones muestran que los campos magnéticos actúan como frenos cósmicos: los campos fuertes ralentizan la rotación, los débiles aceleran el agujero hasta velocidades increíbles. El descubrimiento explica el hallazgo más pesado de ondas gravitacionales.
🎯 Antes se creía que el núcleo de una estrella de 250 masas solares explotaba sin dejar rastro. Resultó que de él puede surgir un agujero negro.
🎬 Un agujero tan rápidamente giratorio es casi como Gargantúa de «Interstellar»: rotación extrema y gravedad monstruosa.