GW231123, detectado el 23 de noviembre de 2023 por la colaboración LIGO-Virgo-KAGRA, es el sistema binario de agujeros negros más masivo observado: masas de los componentes de 137 y 103 masas solares, y espines adimensionales de 0.9 y 0.8. Ambos agujeros negros caen en la brecha de inestabilidad de pares (rango de masas de 69 a 139 masas solares), donde la evolución estelar estándar predice la ausencia de agujeros negros. Las fusiones jerárquicas en cúmulos densos pueden producir tales masas, pero rara vez dan espines altos debido a la orientación aleatoria. La evolución aislada de estrellas masivas enfrenta un problema: el colapso directo de un núcleo por encima de la brecha generalmente conduce a un agujero negro con una masa igual a la del núcleo, es decir, por encima de la brecha. El trabajo se inscribe en la línea de investigaciones sobre la formación de agujeros negros masivos en sistemas binarios, pero a diferencia de trabajos vecinos que consideran escenarios dinámicos o evolución sin campos magnéticos, aquí se modela por primera vez todo el camino desde el núcleo de helio hasta el agujero negro, teniendo en cuenta la rotación y los campos magnéticos.
Los autores comenzaron con un modelo de núcleo de helio de 250.75 masas solares y metalicidad Z=0.001, cuya evolución calcularon con el código MESA hasta el momento del colapso, cuando la masa del núcleo se redujo a 149 masas solares debido a los vientos estelares. El colapso hasta la formación del agujero negro se modeló con el código hidrodinámico relativista general unidimensional GR1D con la ecuación de estado LS220; se formó un agujero negro de 40 masas solares a los 4.29 segundos después del inicio del colapso. Luego, los perfiles de densidad y velocidad se transfirieron al código magnetohidrodinámico relativista general tridimensional H-AMR, que evolucionó el sistema después de la formación del agujero negro con masa fija y espín a=0.5. La rotación se especificó mediante un perfil obtenido promediando 125 estrellas masivas con evolución químicamente homogénea, y el campo magnético se inicializó como una configuración axisimétrica con diferentes intensidades: desde muy débil (Bw) hasta muy fuerte (Bvs), con intensidad en el radio de 100 radios gravitacionales de $10^{11}$.6 a $10^{15}$.5 G. La malla tenía hasta tres niveles de refinamiento adaptativo, con resolución de hasta 6144×6144×8192 celdas para el campo débil, lo que garantizaba la resolución de la inestabilidad magnetorotacional con parámetro de calidad Q>10.
Las simulaciones mostraron que inmediatamente después de la formación del agujero negro, la tasa de acreción alcanza valores extremos de más de 100 masas solares por segundo, y luego se estabiliza en un nivel de 10 a 40 masas solares por segundo hasta que se agota la masa principal de la estrella en aproximadamente 1 segundo. En los modelos con campo magnético fuerte y muy fuerte (Bs y Bvs), el flujo magnético adimensional alcanza la saturación alrededor de 50, lo que indica un estado de frenado magnético y una extracción eficiente de la energía de rotación del agujero negro, generando chorros con potencias de hasta $10^{54}$ erg/s. En el modelo con campo débil (Bw) no se forman chorros, y el agujero negro acreta casi toda la estrella, alcanzando una masa de aproximadamente 140 masas solares y un espín máximo a≈1. En el modelo con campo moderado (Bm), los chorros aparecen tarde, cuando la tasa de acreción cae, y el agujero negro se estabiliza en una masa de aproximadamente 100 masas solares y un espín a≈0.8. En los modelos con campos fuertes, el espín se reduce a valores de equilibrio, incluso hasta retrógrado a≈-0.1 en el modelo Bvs debido a la acreción estocástica con momento angular opuesto. La correlación final masa-espín muestra que los campos débiles producen agujeros masivos y de rotación rápida, los campos fuertes producen agujeros menos masivos y de rotación lenta, y los campos moderados caen en la brecha de masas con espín alto, lo que es consistente con los parámetros de GW231123: el agujero secundario corresponde al modelo Bm, el primario al modelo Bw.
El trabajo demuestra por primera vez que el colapso directo de una estrella masiva en rotación y magnetizada puede producir naturalmente agujeros negros en la brecha de inestabilidad de pares con espines altos, lo que elimina la principal objeción contra este canal de formación para GW231123. A diferencia de trabajos vecinos que consideran escenarios dinámicos con espines bajos o utilizan modelos semianalíticos sin campos magnéticos, aquí se aplica un enfoque autoconsistente de principio a fin, desde la estrella hasta el agujero negro, con magnetohidrodinámica tridimensional. Esto establece una nueva correlación entre la masa y el espín del agujero negro según la intensidad del campo magnético del progenitor, que puede servir como diagnóstico para estudios de población. Además, el modelo predice potentes transitorios electromagnéticos comparables a los estallidos de rayos gamma más energéticos, lo que abre la posibilidad de observaciones multimensajero.
Las investigaciones futuras deberían incluir la evolución dinámica de la masa y el espín del agujero negro en las simulaciones, así como el transporte radiativo y el enfriamiento por neutrinos para determinar con mayor precisión las propiedades de los chorros y las eyecciones. Es necesario estudiar un rango más amplio de masas progenitoras y perfiles de rotación para construir una imagen completa de la formación de agujeros negros masivos. También es importante calcular la dinámica detallada de las patadas, que pueden provocar la desorientación de los espines y el cambio de las órbitas en sistemas binarios. Las búsquedas observacionales de análogos electromagnéticos de tales eventos en el universo temprano ayudarán a probar las predicciones del modelo.
Los resultados influirán en la interpretación de los datos de los observatorios de ondas gravitacionales, especialmente para eventos masivos en la brecha de masas, y en los modelos de síntesis de población de agujeros negros binarios. También estimularán la búsqueda de transitorios asociados con el colapso de estrellas masivas en los rangos óptico y de rayos gamma.
Se planea realizar simulaciones con evolución autoconsistente del espín del agujero negro e incluir el cálculo de patadas para determinar el destino del sistema binario. También se investigará la influencia de diferentes ecuaciones de estado y configuraciones magnéticas iniciales.
El trabajo aborda directamente el problema del origen de los agujeros negros en la brecha de inestabilidad de pares, que sigue siendo uno de los principales enigmas en la astrofísica de objetos compactos. También conecta la incertidumbre en los perfiles de rotación y campos magnéticos de las estrellas masivas con las propiedades finales de los agujeros negros, subrayando la necesidad de mejorar los modelos de evolución estelar.
Esta sección está dirigida al autor del trabajo y a sus colegas. Los trabajos vecinos los encontró la búsqueda por significado en nuestro archivo, no por coincidencia de palabras. No evaluamos: mostramos el campo alrededor.
Qué hace el trabajo
Los autores simularon la evolución de un núcleo de helio de 250.75 masas solares desde el colapso hasta la formación de un agujero negro mediante magnetohidrodinámica relativista general tridimensional, incluyendo por primera vez la rotación y los campos magnéticos. Demostraron que los vientos del disco y los chorros regulados por el campo magnético permiten que se formen agujeros negros en la brecha de inestabilidad de pares con espines altos, reproduciendo las masas y espines de GW231123 y siendo consistentes con GW190521.
Dónde está su fuerza
La simulación completa desde la evolución del núcleo hasta el colapso y la acreción, teniendo en cuenta los campos magnéticos, supone un avance en la comprensión de la formación de agujeros negros masivos en sistemas aislados, y ofrece una explicación natural para los espines elevados.
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Trabajos cercanos en nuestro archivo
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En el modelo con campo magnético moderado, el agujero negro pierde alrededor de 40 masas solares a través de chorros y vientos, comparable a la masa de una estrella entera. Los chorros en el modelo más potente alcanzan una potencia isotrópica de $10^{56}$ erg/s, que es órdenes de magnitud más brillante que los estallidos de rayos gamma más energéticos conocidos.
El escenario de colapso directo de una estrella masiva con formación de un agujero negro de rotación rápida y chorros potentes resuena con la descripción de la formación de agujeros negros en la novela 'La luz de estrellas lejanas' de Greg Egan, donde el colapso de las estrellas de primera generación produce objetos extremos.