El JWST descubrió muchos inusuales «puntos rojos» — galaxias polvorientas con espectro en V. Parecen similares a los cuásares polvorientos superbrillantes con exceso de azul (BHD). Pero una comparación detallada mostró: en los «puntos» hay mucho menos polvo, y no hay brillo caliente del agujero negro. Así, diferentes caminos llevan a un parecido externo — como un hongo y un coral.
Al principio se confundieron con raras galaxias-«hornos», donde un agujero negro trabaja al límite, calentando el polvo hasta hacerlo brillar. En ambos tipos se ve en el espectro una caída en forma de V: el polvo atenúa unos colores mientras deja pasar otros. Pero mediciones precisas de brillo revelaron la diferencia. En los «hornos» el polvo está tan caliente que la radiación se desplaza mucho al rojo y emite rayos X. En los puntos rojos el polvo es más frío y casi no hay rayos X.
Al parecer, sus «motores» no sufrieron estallidos violentos tras la colisión de galaxias y crecieron gradualmente. Esta conjetura cambia la idea de cómo las galaxias maduraron después del Big Bang.
🎯 Las primeras imágenes del «Webb» estaban tan salpicadas de estos puntos que los astrónomos bromearon llamándolos «contaminantes» de los sondeos galácticos.