Para el protocúmulo SPT2349-56 en z=4.3 se realizaron observaciones multiciclo de ALMA en el continuo de polvo y en la línea [CII]158 μm. En una región de 60 kpc alrededor del sistema triple central se descubrió un reservorio estructurado de gas con una luminosidad L_[CII]=3.0±0.2×10^9 L_⊙ y una masa de gas frío M_gas=8.9±0.7×10^9 M_⊙. Los nuevos streamers de [CII] se fragmentan en grumos turbulentos de unos pocos kpc, con una densidad superficial de 20–60 M_⊙ pc^{−2}, comparable a la de los brazos espirales de galaxias actuales. A una temperatura del polvo de 30 K, estos grumos representan ≳3% de la luminosidad infrarroja total, lo que da una relación masa-luminosidad excepcionalmente baja α_[CII]=2.95±0.3 M_⊙ L_⊙^{−1}, indicando calentamiento por choque del gas molecular. En el espacio de fase, aproximadamente la mitad de las galaxias del núcleo del protocúmulo se sitúan en la misma cáustica que los streamers (r/r_vir×|Δv|/σ_vir≈0.1), lo que evidencia la disipación del momento angular a través de eyecciones de marea durante el ensamblaje de la galaxia más brillante del cúmulo (BCG). Los resultados confirman que la eyección de material brillante en [CII] tras múltiples fusiones mayores es una etapa importante en la evolución conjunta de la BCG y las atmósferas calientes enriquecidas en metales a z≳4.
Tres gigantescas galaxias colisionan, y el impacto lanza el gas al espacio. Pero no se dispersa sin dejar rastro: se comprime en grumos, como cuentas de un collar cósmico, ensartadas en un hilo invisible a lo largo de miles de años luz. La luz de estas cuentas proviene de átomos de carbono, calentados por ondas de choque, como el aire frente a un avión supersónico, pero a escala galáctica.
Es sorprendente que el gas permanezca más frío que el hielo en la Tierra (menos 243°C), pero brille debido al intenso calentamiento por la colisión. En este collar nacen estrellas a un ritmo frenético: cada año surgen miles de nuevos soles, mientras que nuestra Vía Láctea apenas crea un par. La espectroscopía —descomponer la luz en colores— permite asomarnos a estos procesos, y las observaciones se realizan en longitudes de onda donde brillan el frío polvo cósmico y el gas.
Tal cataclismo no es caos, sino construcción: a partir de estas cuentas se forman más tarde gigantescas galaxias elípticas, las más masivas del universo.
🎯 Las 'cuentas' de gas solo se calientan hasta -243°C, 20 grados más frío que la superficie de Plutón. Pero gracias a las ondas de choque brillan tanto que pueden verse a miles de millones de años luz.