Se investigó el mecanismo de formación dinámica de un gravastar —un simulador de agujero negro sin horizonte— sin recurrir a correcciones de curvatura superior. El modelo de partida es el colapso de una esfera de polvo homogénea (escenario de Oppenheimer-Snyder). Se demuestra que, con un ajuste fino de parámetros, en el centro de la esfera colapsante puede aparecer una región de Sitter de tamaño inicial nulo, que luego se expande. La expansión se frena naturalmente cerca del radio de Schwarzschild, donde se encuentra con la superficie de polvo en caída, formando un equilibrio estático. Además, se estableció una compacidad inicial máxima del colapsar C=3/8; superar este umbral hace inevitable la formación de un agujero negro. Los resultados constituyen el primer ejemplo de formación autoconsistente de un gravastar en el marco de la relatividad general clásica y abren el camino para evaluar la plausibilidad astrofísica de estos objetos.
Una estrella masiva moribunda normalmente se comprime en un agujero negro — una trampa de la que no escapa la luz. Pero también es posible otro final: un gravastar, una burbuja de energía oscura, esa misteriosa fuerza que empuja el cosmos.
La simulación de una nube en colapso mostró que en el mismo centro nace un minúsculo grumo de energía oscura. Se hincha como una pompa de jabón en el vacío. Al alcanzar un radio crítico, donde normalmente aparecería un agujero negro (calculado por primera vez por Karl Schwarzschild), la expansión se detiene. La materia que cae queda suspendida sobre la burbuja: nace un gravastar estable. Sorpresa: en su interior, el espacio se estira tan rápidamente como en los primeros instantes tras el Big Bang: es todo un miniuniverso bajo la envoltura.
El truco no siempre funciona. La estrella debe ser suficientemente «suelta»: la relación masa/radio (en unidades especiales) debe ser menor que 3/8. De lo contrario, el colapso en un agujero negro es inevitable.
🎯 Dentro del gravastar el espacio se expande como en un universo recién nacido: es un cosmos en miniatura oculto tras una envoltura luminosa.