Tras la colisión de dos estrellas de neutrones queda un grumo vibrante de materia superdensa. Su repique gravitacional —una ondulación menguante del espacio— revela el secreto: al observar qué tan rápido se frena la rotación, se puede calcular cuán rígida es la materia en el núcleo, donde la densidad es cinco veces mayor que la nuclear. Este método abrirá por primera vez una ventana al mundo de la sustancia más extrema.
🎯 Algunas estrellas de neutrones giran a 716 revoluciones por segundo, más rápido que una batidora de cocina.