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El diminuto cuerpo helado Quirón porta un sistema de anillos, como un sistema planetario en miniatura propio.
Abstract
En el lejano asteroide Quirón se observaron tres anillos delgados, como los de un Saturno en miniatura. Son como aros ingrávidos que ciñen este mundo helado. Pero lo más asombroso: ¡los anillos parecen estar naciendo ante nuestros ojos! ¿Podrán convertirse en un nuevo satélite?
Links in the knowledge graph 1
Solo al pasar frente a una estrella, Quirón reveló su secreto. Tres anillos helados rodearon el cuerpo de 200 kilómetros, un híbrido de cometa y asteroide. Antes solo se insinuaban mediante espectros de luz reflejada y variaciones de brillo. Pero ahora la estrella parpadeó tres veces y la danza circular helada se manifestó.
El anillo más externo se encuentra en una zona prohibida: allí donde, según las reglas, deberían nacer lunas, no acumularse anillos.
Las fuerzas gravitatorias ya no desgarran el polvo, permitiendo que se agrupe. Por qué vemos otro anillo en lugar de un satélite, se desconoce. Cerca hay un disco de polvo y un diminuto objeto en la periferia: probablemente, un embrión de luna.
Quirón es apenas el cuarto cuerpo pequeño con anillos, y su danza circular helada resultó ser inestable.
La comparación de imágenes durante 30 años mostró que los anillos cambian. Hoy vemos cómo alrededor del errante helado se teje un nuevo sistema planetario, hecho de nieve y rocas.
🎯 Los anillos de Quirón no se pueden ver con telescopio: solo los delatan los rápidos parpadeos de las estrellas durante la ocultación.