Los científicos usaron el telescopio JWST para buscar lunas alrededor del solitario planeta WISE 0855, que es como una Tierra errante sin estrella. Como con una linterna, el telescopio intentó atrapar las sombras de lunas pasajeras, pero no encontró nada. Sin embargo, calcularon que si observamos varias de estas planetas, la probabilidad de detectar una luna es alta. ¿Cuántas planetas solitarias esconderán lunas en la oscuridad?
En la infinita oscuridad del espacio interestelar, el planeta vagabundo WISE 0855 titila con un leve resplandor térmico, como una brasa que se enfría. Su temperatura está apenas una decena de grados por encima del punto de congelación del agua: si hubiera vida allí, vería un cielo sin sol, envuelto en una niebla helada perpetua. El telescopio James Webb observó fijamente esa tenue luz durante 11 horas, con la esperanza de atrapar la sombra de una luna pasajera, como si una microscópica mota de hollín eclipsara por un momento la brasa humeante.
Los astrónomos construyeron un modelo que predice el temblor de la «llama» y buscaron en los datos caídas que delataran lunas. No hubo descubrimientos directos, pero los investigadores probaron su método: insertaron lunas artificiales en los datos. Si la sombra atenuaba la luz al menos un 0,5%, el detector se activaba en el 96% de los casos, lo que corresponde a una luna del tamaño de Titán.
🎯 El objeto WISE 0855 es uno de los más fríos conocidos fuera del sistema solar: su temperatura apenas supera en una decena de grados el punto de congelación del agua. Si hubiera vida inteligente allí, vería un cielo totalmente sin sol, perpetuamente envuelto en nieblas de hielo de agua.
🎬 Los planetas errantes con lunas son casi una ilustración perfecta del relato de Asimov «El viajero»: allí los protagonistas viven en un satélite de un planeta huérfano, calentado solo por su calor interno.