Los físicos han mostrado que la radiación de Hawking de los agujeros negros se puede obtener a partir de la producción de partículas en un campo electromagnético mediante la 'copia doble'. Es como traducir del lenguaje gravitacional al lenguaje de las partículas: el comportamiento complejo se vuelve comprensible. Entonces, ¿el horizonte de sucesos es solo un efecto de esa traducción?
El método de la «copia doble» en física es un truco culinario: el cocinero toma la receta de una sopa fría y, al duplicar los ingredientes, obtiene la receta de un guiso caliente. Así, la interacción de partículas mediante fuerzas eléctricas (base del Modelo Estándar) se convierte en gravedad, que describe la curvatura del espacio-tiempo.
Hasta ahora, el truco solo se había probado en el espacio vacío. Ahora lo aplicaron a la radiación de Stephen Hawking desde un agujero negro. La «sopa» inicial es el nacimiento de partículas en un campo eléctrico, un proceso sin temperatura ni horizonte. Tras la copia doble, surge una radiación con entropía (medida del desorden), como si proviniera de un objeto caliente. El horizonte y la temperatura no estaban en la receta, sino que aparecieron por sí solos.
🎯 El nacimiento de partículas en un campo eléctrico intenso (efecto Schwinger) nadie lo ha visto en el laboratorio: se necesita una energía inimaginable. En cambio, su copia doble, la radiación de Hawking, los astrónomos esperan detectarla en el borde de agujeros negros reales.