Mediante simulación tridimensional de N-cuerpos (Runge-Kutta de 8° orden) se estudió la dinámica de los satélites tras la pérdida homóloga de masa de una estrella de 10 M⊙ en una supernova. Todas las lunas permanecen en órbita después de la explosión. La excentricidad aumenta hasta ~7·10⁻⁴ (si la órbita del planeta es circular) y ~3·10⁻³ (si es excéntrica), y en pares resonantes alcanza hasta 2·10⁻². El semieje mayor cambia como máximo un 0,2%. El modelo de retardo de fase constante da una potencia específica de calentamiento por mareas en el 12–15% de los casos (lunas con a≤15 radios planetarios y e≥10⁻³) de 0,1 a 10 veces el valor en Europa/Encélado, suficiente para mantener océanos subglaciales. El tiempo de amortiguamiento de la excentricidad para a≥10 radios planetarios supera la edad del sistema solar, garantizando calor durante miles de millones de años. Estos satélites son objetivos prometedores para la búsqueda de vida.
En la galaxia hay una abundancia de planetas errantes, expulsados por explosiones de supernovas. Estos planetas flotantes libres carecen de sol, pero a menudo conservan sus lunas. Las simulaciones muestran: tras la catástrofe, las órbitas de los satélites se vuelven ligeramente alargadas, y esto basta para desencadenar el calentamiento interno. En el 12–15% de los casos, la potencia de ese calentamiento es comparable a la que calienta los océanos de Europa y Encélado. Sorprendentemente, este proceso se atenúa increíblemente despacio: para las lunas situadas a más de diez radios planetarios de distancia, el calentamiento durará más de lo que ha existido el Sistema Solar. De modo que los océanos de agua bajo la corteza helada pueden permanecer líquidos durante miles de millones de años. La próxima vida extraterrestre quizá no se descubra cerca de una estrella, sino en la oscuridad perpetua del espacio interestelar.
🎯 Puede que haya más planetas errantes en nuestra galaxia que estrellas, lo que significa que las lunas cálidas con océanos en el Universo son inimaginablemente abundantes, como granos de arena en todas las playas de la Tierra.