La invisible materia oscura puede frenar las fusiones de los núcleos galácticos. Si sus partículas se empujan ligeramente, los enormes agujeros negros en los centros de las galaxias se fusionan más despacio. El futuro detector LISA oirá estas colisiones cósmicas y por su ritmo determinará qué modelo es el correcto. La clave del enigma: 70 fusiones «ruidosas».
🎯 Fritz Zwicky en 1933 sospechó la existencia de la materia oscura, y Vera Rubin en los años 70 demostró: las galaxias giran como si las sostuviera un armazón invisible. Hoy está claro: hay cinco veces más materia oscura que materia ordinaria.