En una mesa de laboratorio común se acomodaron 50 km de fibra óptica. Por ella se lanzan fotones individuales. La gravedad frena un poquitín el tiempo, y la onda luminosa se desplaza. Ese desplazamiento se captó por primera vez, como un susurro desde el otro extremo de un campo de fútbol. En el futuro, así se podrán buscar huellas de la gravedad en el mundo cuántico.
🎯 La gravedad afecta tan débilmente a la luz que, al subir un metro, la frecuencia cambia solo en 10^-16. En el experimento se captó un desplazamiento de fase de 6 centésimas de milésima de radián, como notar el giro de una rueda del grosor de un cabello.
🎬 En «Interstellar», los héroes enviaban señales a través de la gravedad. Los laberintos de mesa reales para la luz ya muestran cómo las partículas cuánticas se enredan en el espacio curvado.