Se cultivaron monocristales de compuestos rómbicos RFe$$_6$$Ge$$_6$$ (R = Y, Dy, Tb), derivados del prototipo hexagonal mediante la sustitución de cada segundo átomo R por un dímero Ge$$_2$$. Esto produce una distorsión ortorrómbica de la red de Kagome con tres posiciones no equivalentes de Fe. Las subredes magnéticas de Fe y R se ordenan de forma independiente: el Fe forma capas ferromagnéticas de Kagome con alternancia antiferromagnética por encima de 400 K, mientras que los momentos de tierras raras se ordenan por debajo de 9 K. TbFe$$_6$$Ge$$_6$$ muestra una sola transición magnética, mientras que en DyFe$$_6$$Ge$$_6$$ se observan dos transiciones, inducidas por efectos del campo cristalino en los iones Dy$$^{3+}$$. Los cálculos DFT muestran que el ferromagnetismo de los planos de Fe está respaldado por una alta densidad de estados en el nivel de Fermi, y revelan tres escalas de energía: la alternancia R–Ge$$_2$$ en las cadenas está rígidamente establecida, la alineación de las cadenas requiere menos energía, y el ordenamiento bidimensional de las cadenas anti-alineadas casi no cuesta energía. Estos compuestos abren nuevas posibilidades para estudiar la relación entre la geometría de la red y las propiedades electrónicas y magnéticas.
Un nuevo material magnético está estructurado como una pila de tortitas: en cada capa todas las «flechas» atómicas apuntan en la misma dirección, pero la capa vecina está magnetizada en la dirección opuesta. El patrón de triángulos —la red kagome— está distorsionado porque algunos átomos se sustituyeron por pesas de germanio. Los átomos de tierras raras muestran orden magnético solo a temperaturas alrededor de -264 °C, para lo cual se utiliza helio líquido. La difracción de rayos X (método desarrollado por Bragg) y la espectroscopía permitieron observar esta estructura.
Los cálculos revelaron una flexibilidad inesperada: voltear toda la capa de una vez es extremadamente costoso energéticamente, pero girar una cadena de átomos dentro de la capa es fácil. Este orden reduce drásticamente la entropía, la medida del desorden. Esto abre la posibilidad de crear patrones magnéticos de manera controlada para futuros dispositivos cuánticos.
🎯 La palabra «kagome» se traduce del japonés como «cesta tejida»: exactamente el patrón de triángulos que forman los átomos.