El principio de Pauli obliga a los fermiones a ocupar estados cuánticos diferentes, formando a bajas temperaturas una región llena en el espacio de momentos: el mar de Fermi, cuya topología determina la respuesta a perturbaciones y el carácter de las funciones de correlación. La teoría predijo que, para fermiones no interactuantes, la característica de Euler del mar de Fermi D-dimensional (invariante topológico que describe su forma) está codificada en las correlaciones de densidad de (D+1) puntos. En este trabajo, se demuestra experimentalmente en un gas degenerado bidimensional de átomos neutros de ⁶Li mediante detección de átomos individuales. Midiendo correlaciones conexas de densidad de tres y cuatro puntos en el espacio real, se extraen directamente invariantes topológicos, incluida la característica de Euler. Los resultados están en notable acuerdo con el modelo de gas ideal, a pesar de las interacciones significativas, y abren un nuevo camino para sondear la topología de muchas partículas mediante métodos de correlación.
La ley descubierta por Wolfgang Pauli prohíbe que partículas idénticas ocupen el mismo lugar. Por eso, en la materia fría surge el mar de Fermi: las partículas, como el agua, llenan los niveles de energía de abajo hacia arriba. La forma de la superficie del mar — incluyendo «islas» de vacíos — dicta las propiedades de todo el sistema. Los experimentadores enfriaron átomos de litio casi al cero absoluto y con un microscopio rastrearon cómo se agrupan en tríos y cuartetos. El patrón de estos grupos, como ondas en el agua, reveló la topografía de las profundidades oscuras.
Ahora este método explorará los mares de Fermi en el helio-3 líquido e incluso en la densidad inimaginable de las estrellas de neutrones.
🎯 Sin el principio de Pauli, los electrones en los átomos caerían al nivel más bajo y todos los elementos químicos serían indistinguibles: el mundo se convertiría en una mezcla homogénea.