Los agujeros negros que se creían muertos hace tiempo pueden vivir más gracias al «efecto de carga de memoria». Su lenta evaporación calentó el hidrógeno antiguo, y ahora se ve en la distorsión de la señal de 21 cm: si hubiera muchos, la señal sería distinta. Esto abre una nueva forma de cazar la materia oscura.
🎯 El instrumento más sensible para buscar materia oscura no es un gigantesco detector subterráneo, sino un radiotelescopio común que escucha el eco del hidrógeno de la época en que aún no se habían encendido las primeras estrellas.