Un nuevo estudio muestra que los diminutos agujeros negros no se evaporan explotando, sino como una tetera que se enfría: su propia radiación crea una «manta» y ralentiza el proceso. Ese calor debería haber calentado el hidrógeno antiguo, alterando su señal de radio en la línea de 21 cm. Sin embargo
arXiv:2512.06941 · 2025-12-07