Los Júpiter calientes —gigantes gaseosos en órbitas cercanas— tienen radios sorprendentemente grandes. En un nuevo estudio, se perfeccionó el modelo de su evolución térmica, considerando el calentamiento tanto en el interior como en la superficie. El análisis bayesiano mostró que la velocidad de enfriamiento se reduce en un 95–98%, lo que indica un potente calentamiento superficial justo debajo del límite convectivo. Por analogía, el planeta se 'calienta' no tanto desde dentro como desde debajo de la 'tapa' de su atmósfera. Si esto es cierto, los patrones de viento observados deberían ser más intensos a temperaturas de 1500–1800 K.
Los Júpiter calientes — exoplanetas gigantes, pegados a sus estrellas — están misteriosamente inflados. Sus radios a menudo son entre un 50 y un 100% mayores de lo que predicen los modelos estándar de formación. Nuevos cálculos, basados en datos del tránsito de planetas frente a sus estrellas (método de tránsito), dan vuelta las ideas anteriores: el calentamiento no proviene del interior, sino de las capas superiores de la atmósfera. El mecanismo se parece a hacer sopa: si el fuego está dirigido solo a la superficie, hierve una capa fina y el líquido de abajo permanece frío. Así les pasa a estos planetas: el calor queda atrapado en el borde exterior, ralentizando el enfriamiento del interior en un 95–98%. La inflación puede persistir durante miles de millones de años. Pero lo más sorprendente es el comportamiento de la atmósfera: a 1500°C los vientos se intensifican, y a 1800°C se calman de golpe. El planeta es como si se sobrecalentara y apagara su propia tormenta.
🎯 Algunos Júpiter calientes dan una vuelta completa alrededor de su estrella en menos de un día: ¡en ese planeta el año es más corto que un día terrestre!