La supergigante roja Betelgeuse probablemente tiene una compañera, Siwarha, que completa una órbita cada 2000 días a tan solo 2.3 radios estelares de distancia. Observaciones espectrales revelaron que, tras el paso de la compañera por el disco de la estrella, aumenta la absorción en las líneas de manganeso y el flujo de material (hierro, silicio, magnesio), para luego desvanecerse hasta el próximo tránsito. Estos cambios se asemejan a la estela que deja un bote en la atmósfera interior de la estrella, confirmando la existencia de un satélite que literalmente 'rema' a través de su envoltura.
Betelgeuse es una estrella gigante a punto de explotar como supernova. Pero probablemente no está sola: una pequeña estrella compañera, Sivarkha, orbita muy cerca. Cada 2000 días atraviesa las capas exteriores de Betelgeuse como un barco cortando el agua, dejando ondas de gas caliente.
Los astrónomos lo detectaron al descomponer la luz de Betelgeuse en colores — el método de espectroscopía revela los más leves movimientos de la materia. Los parpadeos de la estrella, que desconcertaban a los científicos, ahora tienen explicación. Es sorprendente: aunque Betelgeuse se extendería desde el Sol hasta la órbita de Júpiter, su envoltura exterior es más fría que la superficie de nuestro astro. Esto permite al compañero sobrevivir a cada acercamiento. Observar esta «danza» nos acerca a entender el final de las estrellas masivas.
🎯 Betelgeuse es tan grande que si colocáramos su centro en el lugar del Sol, su superficie alcanzaría la órbita de Júpiter.
🎬 En la novela «Guía del autoestopista galáctico», uno de los planetas orbita alrededor de Betelgeuse.