Las observaciones de IceCube apuntan a los núcleos activos de galaxias (AGN) como fuentes probables de neutrinos astrofísicos. Cerca del agujero negro central, los protones pueden acelerarse a altas energías mediante la reconexión magnética e interactuar con la intensa radiación de rayos X de la corona, produciendo neutrinos. Se investigó la posibilidad de que el flujo difuso de neutrinos de IceCube provenga de AGN sin chorros, con aceleración en la corona. Se construyó una biblioteca de plantillas espectrales de neutrinos en una cuadrícula de parámetros: magnetización de protones σ_p, luminosidad en rayos X de la corona y masa del agujero negro. Debido a los fuertes campos magnéticos coronales, el enfriamiento sincrotrónico de piones y muones es importante. El modelo se combinó con un catálogo de AGN, consistente con observaciones en rayos X e infrarrojo medio en z=0–4, para calcular el flujo difuso. La emisión coronal explica las mediciones de IceCube hasta energías de ~1 PeV si ~10% de las coronas tienen σ_p ~ 10^5, y el resto se distribuye en valores más bajos. A energías más altas, la emisión de neutrinos se suprime, por lo que se necesita una población adicional, y los AGN con chorros son fuertes candidatos.
En el centro de muchas galaxias se esconde un agujero negro — predicho por Schwarzschild. A su alrededor ruge una corona abrasadora, similar a la solar pero a mil millones de grados. Aquí nacen los neutrinos — partículas fantasma (intuidas por Pauli), capaces de atravesar un año luz de plomo.
Los protones, acelerados por los campos magnéticos de la corona, chocan contra la luz de rayos X y se transforman en neutrinos. Antes se creía que tales partículas eran expulsadas por potentes chorros de plasma, pero los datos del observatorio antártico IceCube mostraron algo distinto. Las galaxias silenciosas sin chorros, con una corona común, resultaron ser la fuente principal: explican casi todo el flujo de neutrinos hasta energías de petaelectronvoltios.
Solo para energías récord este caldero no basta; entonces entran en juego galaxias con chorros relativistas. Así, combinando las observaciones de los «fantasmas» con la teoría, dibujamos el cuadro completo de su origen.
🎯 Para detener un neutrino se necesitaría un escudo de plomo de un año luz de espesor, y ni siquiera eso es garantía.
🎬 En la ciencia ficción, los neutrinos son mensajeros ideales a través de planetas; en la realidad, nos traen noticias de las abrasadoras coronas de los agujeros negros.