El telescopio espacial James Webb observó hacia atrás 11 mil millones de años y divisó galaxias orientadas de canto hacia nosotros. Para medir su grosor, los científicos desarrollaron un método ingenioso: lo calcularon de la misma manera que el grosor de un panqueque ligeramente inclinado, no estrictamente horizontal. Las estimaciones anteriores sufrían de imprecisión porque asumían un ángulo perfecto.
Resultó que los antiguos panqueques estelares son casi tan delgados como el disco de nuestra Vía Láctea: su diámetro es aproximadamente ocho veces mayor que su grosor. Este descubrimiento cambia la idea: los discos delgados no son el resultado de una larga evolución, sino el estado natural de las jóvenes galaxias en una época en que el universo se expandía rápidamente. Además, no se encontró ninguna capa gruesa notable en ellas.
Esto significa que los discos gruesos que vemos en galaxias cercanas se añadieron más tarde, probablemente cuando la población estelar se 'sacudía' durante colisiones. He aquí un giro inesperado: nuestra propia Vía Láctea en su juventud también era esbelta; su robustez actual es consecuencia de una historia turbulenta.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2601.03339v2
The vertical structure of stellar discs provides key constraints on their formation and evolution. Nearby spirals, including the Milky Way, host thin and thick components that may arise either from an early turbulent phase or from the subsequent dynamical heating of an initially thin disc; measuring disc thickness across cosmic time therefore offers a direct test of these scenarios. We present a new methodology to measure the thickness of edge-on galaxies that explicitly accounts for departures from perfectly edge-on orientations by fitting a full three-dimensional model with forward modelling. This improves on traditional approaches that assume an inclination of $$90^\circ$$ and can bias thicknesses high. Applying the method to JWST imaging of galaxies at $$1
Si el disco de nuestra Vía Láctea se redujera al tamaño de un disco de vinilo, su grosor sería comparable al de una hoja de papel.