Pequeñas partículas sólidas en el espacio, un componente clave de los discos protoplanetarios.El polvo en el espacio consiste en pequeñas partículas sólidas, típicamente de tamaño micrométrico, compuestas de silicatos, carbono y hielo. Es un componente clave de los discos protoplanetarios, donde se aglomera para formar planetas. El polvo también desempeña un papel crucial en el medio interestelar, absorbiendo y dispersando la luz, y proporcionando superficies para reacciones químicas que forman moléculas.
La importancia del polvo interestelar fue reconocida a principios del siglo XX mediante observaciones de extinción y enrojecimiento estelar. La comprensión moderna del polvo como bloque constructivo de los planetas se desarrolló con la llegada de la astronomía infrarroja en la década de 1980.
Los granos de polvo se forman en las atmósferas de estrellas frías y en los ejecta de supernovas. En los discos protoplanetarios, los granos de polvo colisionan y se adhieren, creciendo hasta formar cuerpos más grandes llamados planetesimales, que eventualmente pueden dar lugar a planetas. El polvo también afecta el equilibrio térmico de los discos al absorber la luz estelar y reemitirla como radiación infrarroja, que puede ser observada por telescopios.
El polvo se estudia para comprender la formación planetaria, la evolución de las galaxias y la química del medio interestelar. También representa un peligro para las naves espaciales y es un factor clave en el diseño de telescopios que observan en el infrarrojo.
Los granos de polvo interestelar son tan pequeños que un solo grano puede ser hasta un millón de veces más pequeño que un grano de arena, y sin embargo son responsables de bloquear alrededor del 30% de la luz visible de estrellas distantes.



















