Los astrónomos se devanaban los sesos: ¿por qué algunas ráfagas de radio cósmicas se repiten y otras no? La respuesta se halló en los magnetares deformes. Si la Tierra fuera igual de irregular, nos sacudiría como en un tiovivo roto. Pero justo esa «deformidad» oculta el eco gravitacional de nuestros instrumentos.
🎯 El magnetar más potente conocido emite en una décima de segundo más energía que el Sol en 100.000 años.