Los sensores cuánticos prometen una precisión increíble, pero el ruido se interpone. ¡Resulta que se pueden corregir errores incluso cuando el propio proceso de corrección falla! Si el ruido está por debajo del umbral, el sensor alcanza el límite fundamental de precisión, y ninguna interferencia es un problema.
🎯 El umbral de ruido funciona como el punto de congelación del agua: justo por debajo, el sistema está ordenado (hielo); justo por encima, reina el caos (líquido).
🎬 Un principio similar de mantener la integridad frente a las interferencias recuerda a los campos de fuerza de la ciencia ficción, que funcionan mientras el impacto externo no supere cierto límite.