Las estrellas masivas terminan su vida con una explosión grandiosa — una supernova. Sus núcleos se comprimen en una estrella de neutrones (una esfera superdensa donde una cucharadita de materia pesa mil millones de toneladas) o en un agujero negro. Durante mucho tiempo, se creyó que el tipo más común de estos estallidos era exclusivo de estrellas solitarias.
Sin embargo, la supernova SN 2018gj rompió la regla. Su progenitora, una gigante roja, se encontraba en una región antigua de la galaxia, donde no se forman nuevas estrellas, y después de la explosión el brillo disminuyó demasiado rápido. Las simulaciones por computadora mostraron que este escenario solo ocurre si dos estrellas se fusionaron antes de la explosión.
Es como un automóvil ensamblado con piezas de diferentes coches: el motor de un modelo, el chasis de otro. El híbrido resultante se comporta de manera inusual, y la estrella fusionada adquiere una estructura extraña. Justamente este escenario explicó las rarezas de SN 2018gj y cambió nuestra concepción: la mayoría de las estrellas masivas nacen en pares, por lo que las fusiones podrían ser la regla, no la excepción. Ahora los astrónomos tienen una clave para buscar toda una familia oculta de explosiones similares.
🎯 La mayoría de las estrellas masivas nacen en pares, no solas.