A finales de la década de 1990, Saul Perlmutter, Adam Riess y Brian Schmidt mediante observaciones de supernovas descubrieron que el universo se expande cada vez más rápido. Para explicarlo, tuvieron que introducir la energía oscura, una fuerza misteriosa similar a un resorte fuertemente comprimido. Durante mucho tiempo se creyó que la rigidez de este resorte era constante. Pero nuevos datos sugieren que se está debilitando.
En la nueva teoría, la energía oscura y la materia oscura no son entidades diferentes, sino dos caras de un mismo campo, nacido durante el Big Bang. Al principio, el campo se comportó como un resorte tenso: el universo se expandió de golpe. Luego, al enfriarse, el resorte se relajó y ahora empuja con más suavidad. Lo asombroso es que en este modelo no hay ni un solo número de ajuste. Todo, tanto la fuerza del empuje como el momento de la transición, se deduce de leyes fundamentales.
El análisis de observaciones de DESI, Planck y supernovas ya apoya este escenario. Esto significa que la energía oscura no es un misterio eterno, sino un puente entre el microcosmos y el cosmos.
🎯 Einstein calificó la constante cosmológica como su «mayor error». Ahora resulta que, quizás, el error fue considerarla constante: la energía oscura se comporta como un resorte que se debilita.