A partir de la medición doblemente diferencial de la matriz de densidad de espín de pares de quarks top y antiquarks, realizada por la colaboración CMS en las bases de helicidad y de haz, se calcularon varios observables cuánticos: discord, direccionalidad, correlaciones de Bell y magia. El discord se detectó con una significancia superior a 5σ en varias regiones del espacio de fases, incluso para estados separables. Por primera vez en física de altas energías se obtuvieron indicios de direccionalidad con un nivel superior a 3σ. Las correlaciones de Bell están ausentes en la región estudiada, en concordancia con la teoría. Los resultados confirman experimentalmente la jerarquía de las correlaciones cuánticas: la forma básica es el discord, seguida del entrelazamiento, la direccionalidad y, finalmente, las correlaciones de Bell. La significancia de una magia no nula —característica adicional de cuanticidad— también supera 5σ en varias regiones.
En el Gran Colisionador de Hadrones, acelerando partículas a velocidades cercanas a la luz, se producen quarks top, los ladrillos más pesados del modelo estándar. Viven fracciones insignificantes de segundo, pero alcanzan a manifestar complejos vínculos cuánticos.
Estos vínculos son como niveles de sincronización en un baile. La discordancia es cuando dos se mueven al mismo ritmo, pero cada uno por su cuenta (aquí es útil la entropía, medida del desorden). En el entrelazamiento, que Erwin Schrödinger consideraba la esencia del mundo cuántico, un compañero responde instantáneamente a los movimientos del otro. La controlabilidad es la capacidad del líder para dictar los pasos al seguidor. Y la coordinación perfecta, como en un ballet ensayado, es la correlación de Bell, llamada así en honor a John Bell.
CMS descubrió en los quarks top discordancia y controlabilidad, pero no encontró correlaciones de Bell. La sorpresa fue la «magia cuántica», un estado en el que las propiedades cuánticas son tan no clásicas que no pueden reproducirse en computadoras ordinarias.
🎯 El quark top es casi 200 veces más masivo que el protón y desaparece en menos de una billonésima de segundo. En ese instante manifiesta los vínculos cuánticos más complejos.
🎬 En «El ladrón cuántico», las correlaciones cuánticas se usan para la comunicación superlumínica; el experimento real muestra que los vínculos son aún más diversos —desde la discordancia hasta la magia cuántica—, y esto abre espacio a la imaginación.