Por primera vez se ha medido directamente la derivada del período de una erupción cuasiperiódica (QPE) para la fuente ZTF19acnskyy/Ansky. Se descubrió que el período crece suavemente: la tasa de cambio es de (1,7±0,02)×10⁻² días por día. Esta tendencia positiva es inesperada para modelos en los que una estrella orbita alrededor de un agujero negro supermasivo con una relación de masas extrema (EMRI), ya que normalmente el período se acorta. Se analizaron posibles mecanismos: transferencia de masa estable inducida por pérdida impulsiva de materia; empujones de marea; cambios aparentes del período por efectos de precesión en relatividad general o retrasos de luz en un sistema binario jerárquico; variaciones en el modelo de inestabilidad térmica/viscosa del disco. Ninguna hipótesis describe completamente los datos, lo que apunta a la necesidad de nuevas interpretaciones físicas de las derivadas positivas del período en QPE.
Los astrónomos monitorean los destellos de rayos X de las cercanías del agujero negro en el centro de la galaxia. Estos destellos se repiten con cierto ritmo, como latidos del corazón. Normalmente, cuando una estrella se acerca al agujero negro, el ritmo se acelera, como el pulso al correr. Pero en el agujero 'Anski' el ritmo se está desacelerando. Cada latido llega con más retraso que el anterior: en un día el intervalo aumenta casi media hora. Es como si el corazón, en vez de acelerarse bajo esfuerzo, se fuera deteniendo.
Nadie sabe aún por qué se ralentiza este ritmo. Quizás se nos escapa algún proceso fundamental, como una forma desconocida de pérdida de energía.
🎯 Cada destello dura varias horas, y los períodos entre ellos pueden ser de meses. El cambio de ritmo se ha medido con precisión de joyero: 0,017 días por día, lo que equivale a aproximadamente 24 minutos de retraso diario.