Por primera vez se ha medido directamente el cambio en el período de las erupciones cuasiperiódicas (QPE) en la fuente Ansky. Contrariamente a lo esperado, el intervalo entre los destellos de rayos X no se acorta, sino que aumenta suavemente (derivada del período ~0,017 días por día). En los modelos donde una estrella orbita alrededor de un agujero negro (relación de masas extrema, EMRI), el período normalmente debería disminuir. Los científicos consideraron una serie de escenarios, desde interacciones de marea hasta retrasos de luz en un sistema binario, pero ninguno explicó completamente los datos. El descubrimiento requiere nuevas ideas físicas.
Los astrónomos monitorean los destellos de rayos X de las cercanías del agujero negro en el centro de la galaxia. Estos destellos se repiten con cierto ritmo, como latidos del corazón. Normalmente, cuando una estrella se acerca al agujero negro, el ritmo se acelera, como el pulso al correr. Pero en el agujero 'Anski' el ritmo se está desacelerando. Cada latido llega con más retraso que el anterior: en un día el intervalo aumenta casi media hora. Es como si el corazón, en vez de acelerarse bajo esfuerzo, se fuera deteniendo.
Nadie sabe aún por qué se ralentiza este ritmo. Quizás se nos escapa algún proceso fundamental, como una forma desconocida de pérdida de energía.
🎯 Cada destello dura varias horas, y los períodos entre ellos pueden ser de meses. El cambio de ritmo se ha medido con precisión de joyero: 0,017 días por día, lo que equivale a aproximadamente 24 minutos de retraso diario.