La gravedad generalmente se considera una fuerza de atracción. Sin embargo, si un cuerpo masivo está en una superposición cuántica (un estado en el que está en diferentes puntos al mismo tiempo), una partícula de prueba puede experimentar repulsión. Este efecto surge de un valor débil negativo anómalo (una magnitud de la mecánica cuántica) e indica que el campo gravitatorio puede estar en superposición, y por tanto, también el propio espacio-tiempo. Se ha propuesto un experimento con nanocristales con espín para verificar este fenómeno sorprendente.
La imagen habitual: la gravedad siempre atrae. Pero si una masa está en dos puntos a la vez, como en una foto de doble exposición, todo se invierte. La teoría cuántica permite que una partícula esté allí y aquí, literalmente. Cuando 'revelamos' esa instantánea, es decir, determinamos dónde estaba realmente el objeto, un cuerpo de prueba siente un empujón hacia afuera. No hay viento, solo una paradoja cuántica.
Esto funciona gracias al valor débil negativo: la medición a posteriori reescribe la historia del movimiento. Parece como si el propio tejido del espacio se curvara al revés por un instante. Un experimento con nanodiamantes comprobará si es así y ayudará a entender la naturaleza cuántica de las ondas en el espacio, la energía oscura y los agujeros negros.
🎯 El efecto de valores débiles fue predicho teóricamente por [scientist:Yakir Aharonov]Yakir Aharonov[/scientist] en 1988.
🎬 Sin mochilas antigravedad de ciencia ficción: esta repulsión es fugaz y funciona según las leyes del azar.