Una bola pesada no puede estar en dos sillas a la vez: su masa curva tanto el espacio que aparece un pozo energético que impide el desdoblamiento. Esto explica por qué las cosas grandes no siguen las leyes cuánticas y, tal vez, la gravedad misma «elige» la realidad.
🎯 Incluso una mota de polvo de una millonésima de gramo pierde la capacidad de estar en dos lugares más rápido de lo que tardas en estornudar.
🎬 En la novela «Cuarentena» de Greg Egan, los estados cuánticos controlan la conciencia, pero la gravedad pone un límite estricto a esas fantasías.