Alrededor de la estrella Épsilon Indi, visible a simple vista desde el hemisferio sur, orbita un planeta del tamaño de Júpiter. La temperatura allí es como la de un buen congelador: 200 grados bajo cero. El telescopio JWST lo ha fotografiado directamente por primera vez y ha medido la luz que emite en el infrarrojo.
La luz del planeta a 11,3 micrómetros resulta notablemente más brillante que a 10,6 micrómetros. Ese salto es la huella del amoníaco en la atmósfera. Pero la señal es más tenue de lo que se esperaba. Los astrónomos sospechan que la culpa la tienen las nubes de hielo de agua. Son como una cortina tupida en la ventana: esconden parte de la luz y no dejan ver lo que ocurre más adentro.
Si estas nubes de hielo existen en este planeta, es probable que también sean comunes en otros gigantes fríos. Entonces habrá que revisar nuestros modelos de atmósferas, que suponen cielos siempre despejados. Estas nubes pueden alterar la temperatura, la química e incluso el aspecto del planeta en el telescopio.
Ahora los científicos quieren medir la luz de otros gigantes fríos en las mismas longitudes de onda. Si la marca del amoníaco aparece atenuada en todos, las nubes de hielo no serán la excepción, sino la regla. Y entonces la pregunta de por qué son así se convertirá en un nuevo enigma.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2603.08780
With JWST, we are directly imaging cold (~200-300K), solar-age giant exoplanets for the first time. At these temperatures many molecular features appear and water-ice clouds may condense and affect the emission spectrum; early photometric measurements of cold giant planets are already showing some tension with the predictions of cloud-free, solar-metallicity atmosphere models. Here we present new JWST/MIRI coronagraphic observations of the cold giant exoplanet Eps Ind Ab at 11.3um. Together with archival data, we use these new observations to study the atmosphere of this cold exoplanet, and we also re-fit its orbit, finding an updated mass of $$7.6\pm0.7$$ Mj and an eccentricity of $$0.24^{+0.11}_{-0.08}$$. The planet is significantly brighter (by $$0.88\pm0.08$$ mag) at 11.3um than at 10.6um, indicating the presence of ammonia. However, this ammonia feature is shallower than expected. This could indicate a low-metallicity or nitrogen-depleted atmosphere, but our preferred explanation is the presence of thick water-ice clouds that suppress the ammonia feature and the near-IR emission of Eps Ind Ab. Photometry of the small but growing sample of cold, giant exoplanets demonstrates that they are consistently fainter than expected between 3 to 5um, consistent with the water-ice cloud hypothesis. 10.6um and 11.3um photometry of this cold exoplanet sample would be valuable to determine whether the suppressed ammonia feature is universal, and to frame a new open question about the underlying physical cause.
La temperatura en el planeta Eps Ind Ab ronda los 200–300 kelvin, es decir, entre –73 y +27 °C, como un invierno en Siberia o un refrigerador.
En la novela «Solaris» de Stanisław Lem, el océano del planeta oculta sus secretos bajo las nubes; aquí, las nubes de hielo también nos ocultan la composición de la atmósfera.