Destellos rítmicos de un faro en medio de una niebla espesa: así se ve la búsqueda de púlsares. El faro gira y su haz llega periódicamente al telescopio. Pero la niebla desdibuja la luz y el período parece un poco diferente. Si el mismo faro se ha observado dos veces, se puede comparar: los períodos deben coincidir casi exactamente y la dispersión debe ser similar. Así funciona el nuevo algoritmo para buscar púlsares, estrellas de neutrones que giran rápidamente y emiten pulsos de radio.
Un púlsar es una estrella de neutrones que queda tras la explosión de una supernova. Gira y su haz de radio, como el haz de un faro, barre la Tierra periódicamente. Pero entre nosotros y el púlsar hay gas interestelar que retrasa las ondas de radio: las frecuencias bajas llegan más tarde que las altas. Este "desenfoque" se llama medida de dispersión. El algoritmo compara dos cantidades en los candidatos: el período de rotación (debe coincidir dentro del 1%) y la medida de dispersión (dentro del 10%). Si ambas condiciones se cumplen en diferentes observaciones de la misma región del cielo, se trata del mismo púlsar.
El método se probó con datos del telescopio FAST (radiotelescopio de quinientos metros en China). En el archivo de observaciones del cúmulo globular M12 se encontraron dos candidatos que antes no se habían relacionado. Resultó que son el mismo púlsar, al que llamaron M12B. Da una vuelta en 2,76 milisegundos, más rápido que una batidora de cocina. Su señal es débil, parpadea (como las estrellas debido a la turbulencia del aire) y tiene tres picos por período. El púlsar está en un sistema binario: orbita alrededor de una compañera en 0,53 días.
Este enfoque es como revisar fotografías antiguas y encontrar a la misma persona en ellas. No requiere tiempo nuevo de telescopio, sino que utiliza lo que ya se ha acumulado. Si se aplica el algoritmo a los archivos de otros cúmulos globulares, se podrían encontrar muchos más púlsares que se esconden en el ruido.
El púlsar M12B gira con un período de 2,76 milisegundos: en un segundo da 362 vueltas. Para comparar, una batidora de cocina da unas 300 vueltas por segundo, pero el púlsar tiene una masa mayor que la del Sol.