
El fenómeno por el cual diferentes longitudes de onda de la luz viajan a velocidades distintas, provocando el ensanchamiento del pulso.La dispersión es el fenómeno por el cual la velocidad de una onda depende de su frecuencia o longitud de onda. En óptica, esto significa que diferentes colores de luz viajan a velocidades distintas a través de un medio, lo que provoca que un pulso de luz se extienda en el tiempo. Por eso un prisma descompone la luz blanca en un arcoíris, y por eso la comunicación por fibra óptica de larga distancia requiere una gestión cuidadosa para evitar que las señales se mezclen.
El concepto fue formalizado en el siglo XVII por Isaac Newton, quien demostró con prismas que la luz blanca está compuesta por diferentes colores que se refractan con ángulos distintos.
En cualquier medio, el índice de refracción no es constante, sino que varía con la longitud de onda. Esta variación hace que los distintos componentes de frecuencia de un paquete de ondas viajen a velocidades ligeramente diferentes. Con la distancia, los componentes más rápidos se adelantan y los más lentos se quedan atrás, ensanchando el pulso. En la física de ondas, la dispersión surge de la respuesta del medio a la frecuencia de la onda, descrita a menudo por una relación de dispersión que conecta la frecuencia y el número de onda.
La gestión de la dispersión es crucial en las comunicaciones por fibra óptica, donde los pulsos deben remodelarse o compensarse para mantener la integridad de la señal a lo largo de grandes distancias. También afecta al diseño de láseres, telescopios y cualquier sistema que implique la propagación de ondas a través de materiales.
En algunos materiales exóticos, la dispersión puede ser 'anómala': las longitudes de onda más cortas viajan más rápido que las más largas, lo que explica que en ciertas fibras ópticas un pulso pueda comprimirse en lugar de expandirse.




