Las ondas de radio nos rodean, pero el ojo no las ve. Un nuevo sensor del tamaño de una uña las convierte en una mancha de color en una pequeña pantalla.
Dentro del chip hay una capa de cristales líquidos, los mismos que se usan en las pantallas de los teléfonos. Entre ellos se entretejen finos hilos ferromagnéticos. Cuando llega una onda de radio, los hilos se calientan rápidamente. El calor se transmite a los cristales, que cambian la disposición de sus moléculas. La luz que atraviesa los cristales modifica su polarización. Las películas polarizadoras en la parte superior e inferior del chip convierten ese cambio en un color visible.
Este sensor se puede integrar en un teléfono o llevarse como llavero. Detectaría una señal de radio potente —por ejemplo, de un radar o un inhibidor— y la mostraría con un color. Esto ayudaría a detectar a tiempo un ataque electromagnético o simplemente a comprobar el nivel de radiación del entorno.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2603.12923
High-frequency electromagnetic fields (EMFs) are increasingly recognized either as environmental risk factors or as tools for electromagnetic attacks, which are difficult to detect in situ. Existing high-frequency EMF sensors face significant limitations related to structural simplicity, integration with mobile technology, and low energy consumption. To address these challenges, we propose a novel sensor concept based on a magnetically hybridized liquid crystal (LC) microdevice. The hybrid LC chip is designed to exhibit an optical response to external radio-frequency fields without the need for electronic components or an external power supply, relying solely on ambient light. Both sides of the chip are covered with polymer-based crossed polarizer films. The chip is filled with flexible matrices containing thermotropic LCs, such as the rod-like 4-cyano-4'-pentylbiphenyl, into which a network of thin ferromagnetic wires is embedded. The resulting field-responsive LC microdisplay operates via a simple magnetothermal mechanism, and its optical response is sufficiently strong to be visible to the naked eye.
Los cristales líquidos del sensor son los mismos que los de las pantallas, pero aquí no reaccionan a la electricidad, sino al calor de las ondas de radio.