Un dispositivo que mide la intensidad y la frecuencia de un campo eléctrico, aquí basado en átomos de Rydberg.Un sensor de campo eléctrico basado en átomos de Rydberg es un dispositivo cuántico que mide la intensidad y la frecuencia de un campo eléctrico con una precisión extrema. Los átomos de Rydberg son átomos cuyo electrón más externo está excitado a un nivel de energía muy alto, lo que los hace muy sensibles a los campos eléctricos externos. Cuando se colocan en un campo, sus niveles de energía se desplazan, y este desplazamiento puede detectarse midiendo la absorción de luz láser. Esto permite que el sensor actúe como un 'voltímetro cuántico' autocalibrado, ya que la respuesta está ligada a constantes atómicas fundamentales.
El uso de átomos de Rydberg para la detección de campos eléctricos se demostró en la década de 2010, basándose en décadas de investigación en física atómica. La técnica específica de usar EIT para este propósito fue desarrollada por investigadores del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) alrededor de 2012.
El sensor utiliza dos láseres para excitar átomos a un estado de Rydberg. Un tercer láser de prueba mide la transparencia del vapor atómico. Cuando hay un campo eléctrico externo, este desplaza los niveles de energía de Rydberg, cambiando la frecuencia a la que los átomos absorben luz. Al medir este desplazamiento de frecuencia, se determina la intensidad del campo. La frecuencia de un campo oscilante se extrae de la modulación de la señal de prueba. La técnica se denomina transparencia inducida electromagnéticamente (EIT) y proporciona una medición directa y trazable.
Se utiliza en metrología de precisión, calibración de antenas y potencialmente en comunicaciones como una sonda de campo compacta y autocalibrada.
Los átomos de Rydberg pueden ser tan grandes que sus órbitas electrónicas son comparables al tamaño de una bacteria, lo que los hace millones de veces más sensibles a los campos eléctricos que los átomos ordinarios.













