
Un material que puede mantener una polarización eléctrica, que puede conmutarse mediante un campo externo.Los materiales ferroeléctricos son cristales que poseen una polarización eléctrica espontánea que puede invertirse aplicando un campo eléctrico externo. Esta propiedad es análoga al ferromagnetismo, pero para dipolos eléctricos en lugar de espines magnéticos. Los ferroeléctricos son componentes clave en condensadores, dispositivos de memoria y sensores, y presentan un ciclo de histéresis en su respuesta de polarización frente al campo eléctrico.
El primer material ferroeléctrico, la sal de Rochelle, fue descubierto en 1920 por Joseph Valasek. La teoría de la ferroelectridad se desarrolló en las décadas de 1940 y 1950, con contribuciones significativas de Vitaly Ginzburg y otros.
En un cristal ferroeléctrico, los átomos están dispuestos de manera que se crea un momento dipolar eléctrico permanente. Este dipolo surge de un ligero desplazamiento de los iones positivos y negativos entre sí. Cuando se aplica un campo eléctrico externo, los dipolos pueden conmutarse para alinearse con el campo, y esta conmutación es no volátil, lo que significa que el estado de polarización permanece incluso después de retirar el campo.
Los ferroeléctricos se utilizan en memorias no volátiles (FeRAM), actuadores piezoeléctricos y sensores infrarrojos. También se están explorando para su uso en la recolección de energía y la computación neuromórfica.
Los materiales ferroeléctricos también son piroeléctricos y piezoeléctricos, lo que significa que generan electricidad cuando se calientan o se someten a esfuerzos mecánicos, lo que los hace versátiles en transductores.























