Una computadora cuántica es como una orquesta donde cada músico toca su parte, pero todos deben sonar en armonía. Hasta ahora, la mayoría de los circuitos cuánticos se construían con átomos idénticos, como si la orquesta tuviera solo violines. Ahora, los físicos han logrado que dos elementos distintos trabajen juntos: rubidio y cesio. Entre ellos realizaron una operación de entrelazamiento, un vínculo cuántico especial en el que el estado de un átomo influye instantáneamente en el otro, sin importar dónde se encuentre. La precisión de la operación fue del 97,5%: de cada cien intentos, solo dos o tres fallan.
¿Por qué mezclar átomos diferentes? Resulta que esto permite resolver un viejo problema: cómo verificar si una computadora cuántica cometió un error sin destruir su frágil estado. Normalmente, cualquier medición "colapsa" el sistema cuántico, como tocar una burbuja de jabón. Pero si un tipo de átomo (el cesio) se usa para calcular y otro (el rubidio) como una "sonda" delicada, se puede mirar dentro del sistema sin romperlo. Este método se llama medición no destructiva y en el experimento funcionó: para grupos de dos y tres átomos, la precisión de la verificación de errores fue del 93% y 86%.
Es como si en la orquesta apareciera un afinador que escucha cada violín mientras toca y ajusta silenciosamente una cuerda desafinada sin detener el concierto. En la computación cuántica, los errores son inevitables: los átomos se desvían por la más mínima interferencia. Ahora hay una forma de detectar estas fallas sobre la marcha y corregirlas sin interrumpir el cálculo. Por ahora, la precisión está lejos de ser ideal, pero el principio funciona, y esto abre el camino hacia computadoras cuánticas capaces de resolver problemas inaccesibles para las máquinas convencionales.
Queda mucho trabajo por delante: hay que aumentar la precisión de las operaciones y aprender a combinar cientos de átomos en un solo circuito cuántico. Pero el primer puente entre elementos diferentes ya está construido, y la orquesta suena con un poco más de confianza.
El cesio se utiliza en los relojes atómicos más precisos del mundo: el segundo se define por las oscilaciones de este elemento. El rubidio, en cambio, se usa en relojes compactos y más económicos que van en los satélites de navegación.
En la serie "Devs", una computadora cuántica se construye con muchos cúbits diferentes, y los personajes luchan contra su inestabilidad, algo parecido a este trabajo, aunque en la realidad todo ocurre sobre una mesa con láseres y una cámara de vacío.