
Un elemento químico utilizado como qubit de átomo neutro en experimentos de computación cuántica.El rubidio es un metal alcalino blando, de color blanco plateado, con número atómico 37, destacado por su uso como qubit de átomo neutro en experimentos de computación cuántica. Su electrón de valencia y su estructura de niveles de energía relativamente simple lo convierten en un candidato ideal para el enfriamiento y atrapamiento láser, permitiendo a los investigadores manipular átomos individuales con alta precisión. Los átomos de rubidio también se utilizan ampliamente en relojes atómicos, donde su transición hiperfina proporciona una referencia de frecuencia estable.
El rubidio fue descubierto en 1861 por Robert Bunsen y Gustav Kirchhoff mediante espectroscopía, siendo uno de los primeros elementos hallados con este método. Su uso en computación cuántica surgió a finales de los años 1990 y principios de los 2000, tras los avances en el enfriamiento y atrapamiento láser de átomos neutros.
En computación cuántica, los átomos de rubidio se enfrían típicamente a temperaturas de microkelvin mediante técnicas de enfriamiento láser, y luego se atrapan en redes ópticas o trampas magnéticas. Cada átomo actúa como un qubit, con sus estados de espín internos representando 0 y 1. Las puertas cuánticas se implementan aplicando pulsos láser finamente ajustados que inducen transiciones entre estos estados, mientras que el entrelazamiento entre átomos se logra mediante colisiones controladas o interacciones mediadas por fotones. Los largos tiempos de coherencia de los qubits de rubidio, que a menudo superan los segundos, los convierten en una plataforma líder para el procesamiento de información cuántica.
Más allá de la computación cuántica, el rubidio se utiliza en relojes atómicos que definen el segundo, en magnetómetros para estudios geofísicos y en celdas de vapor para estándares de frecuencia en satélites GPS.
El rubidio es altamente reactivo y puede inflamarse espontáneamente en el aire, por lo que se almacena típicamente en ampollas de vidrio selladas bajo atmósfera inerte o en aceite mineral.

















