Los átomos en un haz viajan a diferentes velocidades, como corredores en un estadio. Un pulso láser ordinario empuja solo a aquellos que corren a una misma velocidad, pero el nuevo actúa como un entrenador que da órdenes a todo el grupo a la vez. Este enfoque involucra a más átomos en la medición.
En el experimento con el interferómetro atómico de Mach-Zehnder, la dispersión de velocidades era 17 veces mayor que el ancho de la línea láser. El nuevo método elevó el contraste de las franjas del 5,9% al 15,1%: la imagen se volvió más nítida y los datos más fiables.
El control espectral del láser es como sintonizar una radio en varias frecuencias a la vez para captar todas las estaciones simultáneamente. Ahora este método se puede aplicar en sensores cuánticos, donde los átomos se mueven a diferentes velocidades y antes parte de ellos se perdía.
La dispersión de velocidades de los átomos en el haz era 17 veces mayor que el ancho del pulso láser, como si un entrenador gritara órdenes a la vez a velocistas y maratonistas.