Científicos han construido un modelo estocástico unificado de la mezcla del regolito lunar (la capa superficial) bajo los impactos de meteoritos. Este reproduce los datos de madurez del suelo y contenido de hierro-60 en las columnas del 'Apolo' a lo largo de cientos de millones de años. Se descubrió que la captura del polvo de supernovas no depende del contenido local de hierro, señalando un flujo uniforme de partículas. El modelo predice perfiles profundos de otros isótopos, como el plutonio-244, lo que motiva búsquedas en muestras de hasta un metro de profundidad en la misión 'Artemisa'.
El suelo lunar es un jardín que los impactos de meteoritos remueven constantemente. En lugar de una pala, son asteroides que sacuden la superficie, esparciendo polvo cósmico y sacando a la luz capas profundas. Este 'cuidado del huerto' cósmico dura millones de años y crea una capa homogénea.
Un nuevo modelo informático combinó por primera vez dos efectos de los impactos: el transporte y la mezcla de partículas. Al comprobarlo con datos de las misiones Apolo, los investigadores observaron cómo cambia con la profundidad el contenido de hierro-60 —átomos forasteros llegados de explosiones de supernovas (estudiadas por Zwicky). Resultó que el polvo estelar se distribuye de manera uniforme, sin mezclarse con el hierro local. El jardín lunar trabaja tan minuciosamente que el suelo en distintos puntos del planeta es idéntico —como si se tamizara constantemente por un colador gigante. Ahora el modelo predice dónde buscar rastros de eventos aún más raros, como el plutonio-244, nacido de la fusión de estrellas de neutrones.
🎯 La capa mezclada alcanza varios metros, como si un jardinero cavara un huerto a la profundidad de un edificio de tres pisos.
🎬 Arthur C. Clarke en 'Polvo lunar' describió la extracción de recursos raros en la Luna. Quizás en el futuro se envíen misiones en busca de rastros de supernovas y otras catástrofes cósmicas.