Una computadora cuántica de átomos neutros se parece a una biblioteca donde los libros no solo hay que leerlos, sino también devolverlos rápido al estante. La lectura lenta del resultado es como un bibliotecario lento que retrasa a toda la cola. Los científicos encontraron una forma de acelerar este proceso añadiendo ayudantes.
En el nuevo método, un átomo de trabajo (qubit) se rodea de varios átomos auxiliares. Actúan como un grupo de personas que miran a la vez la misma bombilla encendida: cuantos más ojos, más rápido se recoge la luz. Esto permite obtener la respuesta varias veces más rápido y con menos errores.
El método no requiere movimientos complejos de los átomos ni un ajuste fino de los láseres. Basta con que el átomo de trabajo y los ayudantes difieran ligeramente en el color de su emisión, como distintas variedades de manzanas en una misma cesta. Esto se puede lograr usando dos elementos químicos diferentes o desplazando el color con un láser.
Este enfoque elimina el principal cuello de botella en el funcionamiento de la computadora cuántica. Ahora la lectura del resultado deja de ser un embudo y toda la máquina puede trabajar más rápido.
En el mundo cuántico, medir no solo lee el resultado, sino que cambia el estado del átomo; por eso es importante hacerlo rápido y con cuidado.
En la serie 'Devs', la computadora cuántica del futuro da respuestas al instante: este método acerca esa velocidad.