Tras una onda gravitacional, el espacio-tiempo podría no regresar a su estado original: se estira ligeramente para siempre. Los científicos han relacionado esta 'memoria' con diminutos defectos, similares a grietas en un cristal. Esto abre una nueva forma de asomarse al pasado oculto del universo.
🎯 La idea de la memoria gravitacional surgió en la década de 1970, pero la detección directa de este efecto sigue siendo un desafío: el desplazamiento esperado es demasiado pequeño.