Los radioastrónomos escanearon 70.000 estrellas con el telescopio de 100 metros de Green Bank en busca de señales de banda estrecha (posibles tecnofirmas) en frecuencias de 1,15 a 1,73 GHz. De 100 millones de candidatos, todos resultaron ser interferencias terrestres: no se detectaron transmisores extraterrestres potentes cercanos. La estimación muestra que solo menos del 0,0063% de las estrellas en un radio de 20.000 años luz podrían tener un emisor con PIRE > 5×10¹⁶ W que pudiéramos detectar. Es como buscar una vela encendida en una megápolis galáctica. 40.000 voluntarios ayudaron a analizar las señales, y la inteligencia artificial acelera el filtrado de interferencias.
Buscar señales extraterrestres es como intentar oír un susurro en un estadio rugiendo. El telescopio Green Bank escuchó 70.000 estrellas, pero 100 millones de picos resultaron ser ruido terrestre: de teléfonos, satélites, microondas. La automatización filtró casi todo, el resto fue verificado por 40.000 voluntarios. No hay susurro alienígena.
El silencio en sí es importante. El transmisor que buscábamos es decenas de veces más potente que toda la energía jamás emitida por la humanidad. Lo habríamos notado sin problemas. Pero tales «altavoces» son menos de seis por cada 100.000 estrellas en un radio de 20.000 años luz. El estadio está vacío.
🎯 Toda la energía de las emisiones de radio de la humanidad a lo largo de la historia no supera la potencia de un solo transmisor fuerte que este telescopio buscaba.
🎬 En la película «Contact», los radiotelescopios captan una señal extraterrestre. La búsqueda real, por ahora, se parece más a intentar escuchar el silencio.