En el marco de la doble copia de Kerr-Schild, las soluciones estáticas esféricamente simétricas de agujeros negros de la relatividad general se mapean en soluciones puramente eléctricas de la teoría de Maxwell en el espacio-tiempo plano. Se muestra que para estas configuraciones, la fórmula termodinámica de Smarr es estructuralmente idéntica a la ley de Gauss en la copia electromagnética. Al extenderse a espacios asintóticamente anti-de Sitter, se demuestra que el término termodinámico presión-volumen surge naturalmente de la resta gauge del fondo. Esta conexión apunta a una unidad no trivial entre la doble copia clásica y la termodinámica de los agujeros negros.
Los físicos han aprendido a traducir las ecuaciones de la gravedad al lenguaje de la electricidad. Este truco, el doble copia, funciona como un diccionario: reemplaza la compleja geometría de la curvatura del espacio-tiempo por simples reglas eléctricas. Cuando el método se aplicó a los agujeros negros más simples, surgió una coincidencia: la fórmula que relaciona su masa, tamaño y entropía (la medida del desorden) reproduce exactamente la ley de Gauss, la regla según la cual una carga crea un campo a su alrededor. Dos fenómenos diferentes descritos por el mismo patrón matemático.
El doble copia convierte las ecuaciones de Einstein en las de Maxwell. Ya en los años 70, Hawking demostró que los agujeros negros emiten calor. Ahora ese calor se puede "escuchar" en el lenguaje eléctrico.
🎯 Si un agujero negro con la masa del Sol se evaporara por la radiación de Hawking, tomaría 10^67 años, miles de millones de millones de veces más que la edad actual del Universo.
🎬 En «Matrix», la realidad es un código. Aquí sucede algo parecido: la gravedad y la electricidad podrían ser diferentes interfaces de una misma capa oculta.